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La Pantaleta dormía con el enemigo

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Daniel Enrique Tirado  durante la audiencia en su contra realizada ayer y donde un juez lo aseguró en la Cárcel Nacional Las Mercedes. El coronel Fredy Correa (arriba a la izq.) indicó que al sujeto se le hizo seguimiento.

Si no hay crimen perfecto mucho menos habrá asalto o robo perfecto, por mucho que el ladrón esté infiltrado en el negocio, dicho de otra manera, ni si se duerme con el enemigo. Esto fue lo ocurrido en el hurto al almacén El Palacio de la Pantaleta, sede de la calle 35 con carrera 2ª, de Montería, descubierto por la administración de ese negocio el 1º de enero pasado, pero que el público conoció un día después de que este medio lo publicó el 2 de enero. Uno de los sospechosos fue aprendido al día siguiente, pero como no había contra él una orden de captura de un juez debió ser dejado en libertad, no sin antes haberle incautado 15 millones de pesos, producto del millonario robo y cuya tenencia no pudo justificar. "Días después agentes de la Sijín que no le perdieron sus pasos, lo capturaron en cumplimiento a una orden judicial en el barrio Dos de Septiembre, sur de Montería. Tras ser reconocido por el administrador del almacén como la persona que hacía en el interior del negocio trabajos de electricidad,  el hombre confesó el hecho y devolvió parte del dinero", manifestó el coronel Fredy Correa Ahumada, comandante de la Policía Metropolitana. El detenido, identificado como Daniel Enrique Tirado, quien por muchos años fue el electricista del negocio, según la investigación, fue la persona que dio las coordenadas sobre la ubicación del dinero en un sitio asequible, es decir no estaba en bóveda de seguridad. 

Para el robo partieron una pared de un local vecino. Las cámaras de seguridad, además de la confesión del capturado, fueron claves para identificar al resto de la banda. Se trata de seis personas, a las que están buscando.

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El millonario asalto en el Palacio de la Pantaleta fue similar al cometido en la Casa del Deporte hace dos años, donde rompieron una pared vecina para ingresar por un gran botín.



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