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'Hay que solidarizarse con las víctimas del mal'

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Adalberto Sierra Severiche, vicario general de la Diócesis de Sincelejo.
Adalberto Sierra Severiche, vicario general de la Diócesis de Sincelejo.

Comenzó un nuevo año y con él nuevas metas por cumplir. Atrás deberán quedar el sufrimiento y las discordias, y llenarnos de esperanzas. 

Al respecto, en Tiro al Blanco hablamos con el presbítero Adalberto Sierra Severiche, vicario general de la Diócesis de Sincelejo y párroco de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

¿Qué significa para la comunidad católica comenzar un nuevo año con esperanzas?

Nosotros siempre estamos mirando el mundo con esperanzas, que es mucho más que optimismo. La esperanza se funda en la certeza de un amor que nos ha manifestado la seguridad de que todo terminará en vida. Porque esta esperanza nuestra se afianza en la resurrección de Jesucristo. Cuando todo parecía sombrío, cuando lo condenaron a muerte y crucificaron, sin embargo, nuestra esperanza nació en la resurrección del Señor. 

Así que por muy difíciles que sean los tiempos -y estos los son- nosotros miramos el futuro con esperanza. 

En Colombia pasamos por momentos de polarización política y manifestaciones de todo tipo, ¿de qué  manera evitar contaminarnos de esa polarización que llena de odio a muchos?

La clave de nuestra seguridad está en el amor que nos infunde el Espíritu Santo. Con ese amor nos sentimos seguros de que lo que va a triunfar es el bien y lo mejor que nosotros podemos hacer, es estar del la do del bien. 

Entonces nos alineamos con el bien porque sabemos que lo que tiene futuro es lo bueno. En tanto  que lo que va por la línea de la injusticia, de la maldad, eso no tiene futuro. Está condenado a su propia destrucción.

El mundo atraviesa momentos difíciles. ¿Estamos en los últimos tiempos?

La Biblia nunca habla de últimos tiempos, sino en el sentido del fin del mundo. Habla de últimos tiempos en el sentido de que es la etapa definitiva de la historia de la humanidad, porque a partir de la muerte y resurrección de Jesucristo se inauguró esa etapa definitiva. En ese sentido, estamos en los últimos tiempos.

Pero en el sentido ese catastrófico de que esto se va a acabar y que Dios le va a meter candela al mundo, eso no.

¿Es decir, está cerca la venida de Jesucristo?

 Bueno, es que Jesucristo viene continuamente, y así lo reconocemos todos: viene cuando una persona le abre su corazón por la fe, viene cuando nosotros celebramos la eucaristía y allí se hace presente para nosotros  como pan de vida y viene también cuando en la historia de la humanidad los proyectos inhumanos fracasan y solamente se sostienen las cosas que van en la dirección de la  dignidad y de los derechos del ser humano.

¿Entonces no habrá un juicio como siempre se ha dicho?

Lo que pasa es que ese juicio se está dando continuamente en la historia. Pero nosotros lo esperamos con espectacularidad. Lo que el Evangelio nos dice es que vendrá el Señor, sí, con su gloria, pero sin espectáculo.

Por último, un mensaje para las sociedades suramericanas. Algunos países, por ejemplo Venezuela, están pasando por tiempos terribles.

Es una doble invitación: la primera es a tener confianza en que el bien siempre prevalecerá y el mal va a fracasar. 

Y la segunda es a que nos solidaricemos con las víctimas del mal para que cuando el Señor venga nos encuentre del lado correcto practicando el amor y viviendo en la justicia.       


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