Montería | 10:45 AM, 2020-10-04 | Montería

El 'yogudiario', una cava llena de sueños por cumplir

Los jóvenes salen todos los días. Llegan desde las 12:00 del medio día a la bodega los vendedores y cobradores, pero salen a la calle una vez el sol baje bastante, tipo 3:30 de la tarde. Laboran hasta las 10:00 de la noche o hasta cuando se les agoten los productos que tienen en sus cavas.
José Camilo, Jesús, Anderson y Fernando. emprendedores.
José Camilo, Jesús, Anderson y Fernando. emprendedores.
Foto:Cortesía.
Por: Redacción El Meridiano
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Muchos son los jóvenes monterianos que en las tardes y noches salen a vender productos comestibles en unas cavas, que además están llenas de sus sueños. Aunque la iniciativa de emprendimiento no es de ellos, porque trabajan para una empresa distribuidora llamada Toc Toc, que vende comestibles casa a casa y que se pueden pagar por cuotas o estilo 'pagadiario', sienten que por medio de esta iniciativa tienen la opción de cumplir sus metas.

Los jueves, por ejemplo, uno de esos grupos de jóvenes recorre barrios como La Julia, Lacharme, Risaralda, Colón, Obrero, entre otros, donde ya tienen su clientela y además buscan tocar la puerta de quien la semana pasada les dijo que no.

El grupo de esta noche está conformado por tres, dos de ellos son vendedores y uno es el cobrador, quien lleva las cuentas, pero en esta ocasión tienen un integrante más, quien apenas arrancaba a trabajar en su primer día.

Los jóvenes salen todos los días. Llegan desde las 12:00 del medio día a la bodega los vendedores y cobradores, pero salen a la calle una vez el sol baje bastante, tipo 3:30 de la tarde. Laboran hasta las 10:00 de la noche o hasta cuando se les agoten los productos que tienen en sus cavas.

"Tenemos que llegar temprano para irnos con los líderes que son los cobradores. A nosotros nos pagan diario y a los cobradores semanal. Al final del mes uno llega a ganarse mas o menos el salario mínimo.  La idea es siempre ir con buena actitud y pensar que quien hace ocho días no quiso nuestros productos en la siguiente visita sí lo haga", señaló Anderson Montes.

"Los productos los dejamos para cancelar en dos cuotas, pero la ventaja es que el primer día no nos tienen que dar un peso, sino la mitad dentro de ocho días y el resto en los siguientes ocho días", dijo Jesús, quien es migrante venezolano y con este trabajo puede ayudar a su familia. Con humor señala que le gusta vender yogur y que muchos les dicen el 'yogudiario', por la modalidad de pago que tienen los productos.

"Yo llegué hoy a la empresa y me dieron la oportunidad de salir a vender, porque tengo ganas de trabajar el algo y no quedarme sin hacer nada", explicó Fernando Cabrales. Estas rutas de vendedores cubren toda la ciudad de Montería. Van de sur a norte y de oriente a occidente todas las noches.

Historias de vida

Detrás de cada uno de ellos hay buenas historias. Por ejemplo. José Camilo estudia negocios internacionales en la Universidad del Sinú. "A mi no me da pena salir a la calle a vender, pese a que estudio en una universidad se pudiera pensar que no necesito, pero que va, uno como joven tiene gastos y por eso salgo a vender".

"Aquí he aprendido muchas cosas, como la interacción con la gente, aprender a vender ante las familias, tener responsabilidades y eso seguro lo voy a necesitar mucho más adelante" , dijo José Camilo, Fernando quiere ser un músico reconocido, pero sabe que la industria de la música no es un territorio fácil, pero tiene la meta puesta en llegar. "Yo soy compositor y ya muchos me conocen, porque hago buenas melodías. Siempre tengo buena actitud para todo. Me gustó encontrarme con un periodista de El Meridiano, porque ahora voy a salir como vendedor de productos en la calle, pero próximamente iré al periódico a promocionar mis canciones", dijo Fernando Cabrales.
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