Sincelejo | 12:00 AM, 2020-07-27 | Sincelejo

Los elefantes de la corrupción

Un mal que ha carcomido al departamento de Sucre durante los últimos años han sido los denominados elefantes blancos y las obras inconclusas. El Meridiano publica hoy las más relevantes e insólitas inversiones que están a la vista de la ciudadanía como verdaderos "monumentos a la corrupción". En un documento de la Contraloría se enumeran 29 obras que están en este penoso estado en Sucre. Es tan grave el problema que el contralor general, Carlos Felipe Córdoba, le dijo a este medio que en Sucre algunas obras ya dejaron de ser elefantes blancos y se convirtieron en mamuts, por la gran cantidad de recursos que se malversaron en cada ejecución.
Los elefantes de la corrupción
Foto:EL MERIDIANO
Por: Redacción El Meridiano
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Obras inconclusas, otra 'pandemia' que se ensaña contra Sucre:

1. Hoy, cuando el departamento atraviesa quizá el momento más difícil de su historia por cuenta de la pandemia del coronavirus, no hay que olvidar otro mal que le ha hecho un daño enorme a la sociedad sucreña: los miles de millones de pesos malversados debido a las obras que han quedado inconclusas y permanecen allí rígidas como un monumento a la corrupción y la decidia sucesiva de muchos mandatarios de turno, la mayoría de los cuales gozan de libertad. 

Un documento de la Contraloría General de la República al que tuvo acceso El Meridiano enumera al menos 29 obras que han quedado a medias y otras convertidas en elefantes blancos. La más representativa de todas estas y priorizada por el órgano de control fiscal es la ya conocida fracasada recuperación de playas en Coveñas y Tolú. 

De los más de 14 mil millones de pesos del total del contrato, el entonces alcalde de Coveñas, César Serrano, alcanzó a girar más de 7 mil millones de un anticipo. El contrato de obra pública No. 70-221-022-2013, que tenía como objetivo proteger las playas y detener la erosión costera en esta parte del Golfo, quedó en una ilusión frustrada y aunque se alcanzaron a construir algunos espolones en Coveñas estos han sido insignificantes frente a la ira incesante de un mar que coloniza la tierra.

Aunque en su momento debieron comparecer ante las autoridades el alcalde César Serrano, el contratista Javier Eugenio Pacheco Mízger, representante del Consorcio Playa Coveñas-Tolú; Óscar Fontalvo Abuchar, entonces secretario de Planeación y Hacienda, y tres particulares, en la actualidad todos están libres.


2. La pavimentación de los tres kilómetros de la  vía principal que comunica entre sí al corregimiento de Guayabal con la vereda Torrente, en Coveñas, está inconclusa. El contrato se firmó en octubre de 2017. El contratista es el Consorcio Megavías, representado por César Tulio Almario. La obra sobrepasa los 4 mil millones de pesos y debió entregarse cuatro meses después de firmado el contrato.


3. Otra obra cuestionada es la segunda fase de la urbanización Ciudadela Amable, en Sincelejo, que contemplaba la construcción de 243 viviendas y una planta de lácteos. El contratista fue Álvaro Salas Morales. Según las autoridades, los aportes que hizo la Unión Europea (un millón de euros) se extraviaron. La obra se contrató en el mandato de Jesús Paternina Samur. 


4. En Caimito, 160 viviendas de interés social para damnificados de la ola invernal tuvieron irregularidades. Se adjudicó en el gobierno del entonces alcalde Lázaro Pinto, en 2007. El contratista fue Asomcaribe y los recursos rondan los 2 mil millones de pesos. Muchas de estas viviendas, según la Contraloría, no están en estado de habitabilidad. 


5. Una de las obras que está en la lista de la Contraloría como inversión inconclusa es la sede de la Alcaldía de Sincelejo. Fue contratada en 2011 por el gobierno del alcalde Jesús Paternina Samur, con una inversión inicial de 6 mil millones de pesos. Aunque hoy está en uso gracias a que el entonces alcalde Jacobo Quessep la acondicionó, el edificio aún está sin terminar.


6. En Betulia, la construcción de 226 viviendas de interés rural en los corregimientos de Albania, Villa López y Sabaneta es otra de las inversiones siniestradas en Sucre. El contrato lo suscribió el 30 de marzo de 2015 el Banco Agrario con Asoproagros por más de 3 mil 600 millones de pesos. La Asociación Promotora para el Desarrollo Social, Económico y Ambiental de la Costa Caribe (Asoproagros) a su vez contrató a la firma V&H para que construyera las viviendas. La interventoría estuvo a cargo del Consorcio Intervirs 2015. Las casas se debían ejecutar en un plazo de siete meses, pero a la fecha nada de nada.


Los elefantes blancos que se convirtieron en mamuts:

7. Recientemente el contralor general de la República, Carlos Felipe Córdoba, le dijo a El Meridiano que en Sucre muchos elefantes blancos se han convertido en mamuts por la gran cantidad de recursos dilapidados en estas obras que en algunos casos se están deteriorando sin prestar el servicio para el cual fueron proyectadas.

Un ejemplo palpable es el conocido Parque Marino Acuario Golfo del Morrosquillo, en Tolú.  Se construyó en 2013, en el mandato de Ariel Alvarado Montes. Tuvo un costo superior a los 637 millones de pesos.

El contratista fue OLT Construcciones E.U., representado por Rónald Torres Noguera. 

La interventoría la ejerció Humberto Hernández Aycardi, por 15 millones de pesos. Aunque los trabajos están ejecutados en su totalidad, esta es una obra sin funcionamiento y la construcción no cumple con el uso del suelo, según la Contraloría. 

Está erigido en la avenida Primera y funcionó por alrededor de cinco meses. Aunque el órgano fiscal brindó acompañamiento para que esta obra fuera funcional, hoy es una de esas construcciones que representan la falta de planeación y la improvisación de los gobernantes locales. 


8. Uno de los elefantes blancos más grandes del departamento es el sobredimensionado hospital construido a la entrada del municipio de Caimito. La inversión alcanza los 8 mil millones de pesos. El contratista es el Consorcio Caimito Saludable, representado por Néver José Díaz Cerpa. Expertos consideran que este es  un elefante blanco de marca mayor, ya que debió estar operando desde octubre del año pasado. Hoy, aún no está terminado y la maleza ronda esta imponente obra, que se contrató en la administración de Lázaro Pinto y su ejecución quedó inconclusa en la de Víctor Miguel Ricardo.


9. Quizá este sea el elefante blanco más insólito en Sucre. El contrato se denominó Parque Ecoturístico Ecolosó, en el municipio de Colosó. Se firmó por 5 mil 300 millones de pesos. Los trabajos contemplaban, entre otras cosas, la construcción de puentes tibetanos y unas torres de estructura metálica desde donde los turistas divisarían el bosque. No obstante, según testimonios de los lugareños, para construir estas moles se talaron árboles milenarios, lo que alteró drásticamente la flora y la fauna de esta reserva natural. La obra está paralizada en cumplimiento a una acción judicial emprendida por el cabildo indígena de la zona. El contratista es el Consorcio Turístico Colosó 2015, representado por Gonzalo Cubillos Abadía. Es un convenio entre Fiducóldex y Fontur. El contrato se firmó el 23 de diciembre de 2015 durante el gobierno de Verónica Vanegas Contreras.    


10. El hospital de Los Palmitos, construido en un área de 3.382 metros cuadrados, costó 7.142 millones de pesos. Hoy funciona a medias debido a que no ha sido dotado por la Gobernación. Según fuentes de ese municipio, está en funcionamiento solo una pequeña parte de esta sebredimensionada estructura gracias a que  adecuaron algunas áreas con los implementos de la antigua sede hospitalaria. La obra la contrató el entonces gobernador Jorge Barraza Farak y se ejecutó en el gobierno de Julio César Guerra Tulena. 


11. La vía Morroa-Colosó está dentro de las inversiones en Sucre cuestionadas por la Contraloría, debido a su prematuro deterioro. Los trabajos, que datan de 2015, superan los 21 mil millones de pesos. En su momento, la Comisión de Moralización le puso la lupa. Curiosamente, en el Secop aparecen datos de la inversión, pero no del contratista. 

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