Opinión | 12:00 AM, 2020-08-01 | Redacción

No a la trata

Por: Cnel. Jairo Baquero Puentes*
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La trata de personas es un delito que consiste en el secuestro, traslado o retención de seres humanos a través de la amenaza, violencia, u otros mecanismos coercitivos, es considerada en la actualidad como la ‘esclavitud moderna’ y tiene como fin la explotación de sus víctimas.

Según la Organización de las Naciones Unidas, este flagelo se realiza con numerosos propósitos, incluidos el trabajo forzoso y la explotación sexual; en el mundo, según cifras de la Oficina de la ONU Contra la Droga y el Delito, se estima que existen más de 225 mil personas que sufren las consecuencias de estos hechos.

El pasado 30 de julio, en todos los países se adelantaron actividades para rechazar este delito, con la campaña corazón azul, que representa la tristeza de quienes sufren la trata de personas, la ONU lideró las actividades para concienciar sobre la situación de las víctimas de tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos. Además, nos recuerda la insensibilidad de aquellos que compran y venden seres humanos.

La trata no es ajena a nuestro país, el Ministerio del Interior informó que durante el 2019 se registraron 113 casos confirmados de trata de personas en Colombia, además indicó que en los últimos seis años más de 600 han sido víctimas de las redes dedicadas a la comisión de este delito. En su mayoría las víctimas han sido mujeres, 363 de ellas por explotación sexual.

Al pasar los años, los grupos de investigación criminal han logrado identificar diferentes modalidades de este flagelo, permitiendo perseguir a los grupos organizados en los ejes de la cadena criminal, desde que se capta a la víctima, se traslada, se acoge y finalmente se recibe por parte del victimario. Por esto es necesario administrar responsablemente las redes sociales, dudar de ofertas laborales y verificar la información que se nos entrega para adquirir servicios turísticos.

La labor judicial se hace difícil, puesto que gran número de personas no conoce que esto es un delito y por eso no denuncia. Según el Ministerio, el año pasado solo se pudieron judicializar el 10% de las denuncias, la necesidad de llevar a la víctima al juicio como testigo cuando la investigación no es de oficio y la aceptación cultural de comportamientos que constituyen el delito, generan grandes retos para el desmantelamiento de estas redes criminales.

Este, también es un momento especial para  reconocer las acciones de quienes luchan en primera línea contra este flagelo, pese a la crisis provocada por el Covid-19 continúan trabajando para contrarrestar el delito, por eso la invitación es a identificar y denunciar la trata de personas a través de las líneas 122 y 01 8000 522 020, solidaricémonos con las víctimas. 

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