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Un árbol que talaba le 'cortó' la vida

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Arriba izquierda, José Alberto Herazo Novoa murió cuando el árbol que cortaba le cayó encima. Giovany Herazo, hermano de la víctima, derecha. Una multitud de curiosos llegó al sitio de la desgracia. La inspección del cadáver la hizo el CTI de la Fiscalía. 

Es paradójico: José Alberto Herazo Novoa murió ejecutando la actividad con la que hace cuatro años se ganaba la vida. 

Giovany Herazo, hermano de la víctima, aseguró que la desgracia ocurrió a las 6:30 de la mañana de ayer en la finca La Virgencita, límites entre Sincé y Galeras. 

A esa hora su hermano, que era motosierrista, trató de derribar un árbol cortando la parte baja del mismo. Paulatinamente el enorme tronco fue cayendo hacia el frente y al hacerlo golpeó a otro árbol. Al mejor estilo de una carambola de billar, el tronco se devolvió y al caer violentamente lo hizo sobre el pecho de Herazo.  

El golpe fue tan fuerte que  aunque algunos trabajadores de la finca trataron de socorrerlo, ya no había nada por hacer. 

Herazo, de 33 años, murió al instante. El enorme tronco le tocó el corazón no solo a él, también a sus dolientes. 

Giovany, que estaba en Galeras, fue alertado de la desgracia por una tía. Sintió mucha impotencia. "Es algo que uno no espera", dijo. A las 8:30 de la mañana llegó al lugar del suceso, pero ya los agentes del CTI de la Fiscalía habían inspeccionado el cadáver de su hermano. Luego lo trasladaron a Medicina Legal de Sincelejo.  

En menos de 15 días dos personas han muerto al ser golpeadas por árboles que cortaban. 

Al mediodía de ayer llegó Giovany con un hermano a reclamar el cuerpo. Allí reveló que la víctima vivía con una mujer en unión libre. Fruto de esa relación nacieron tres hijos que hoy lloran por la accidental partida de este mundo de su padre José Alberto, un hombre que siempre se rebuscó la vida. 

El licor transformaba su seriedad

Antes de ser motosierrista independiente lo hacía para algunas empresas que lo contrataban. Pero en la vida se le medía a lo que le tocara con tal de ganarse la vida honesta y dignamente, aseguró Giovany. 

 A José Alberto lo extrañarán sus 10 hermanos, esos que siempre lo vieron como un ser tranquilo, trabajador y callado. Solo cuando se tomaba algunos tragos de licor su seriedad se transformaba en recocha. Entonces aparecía el José Alberto alegre para ponerle un poco de humor  a la vida, recordó Giovany. La víctima de este accidente vivía en el barrio La Ceja, de Sincé. 

Un caso parecido 

Un caso muy similar al de José Alberto Novoa le pasó al campesino Julio Merlano Bertel el 4 de junio en una finca del corregimiento de Cruz del Beque, en Sincelejo. 

Cuentan que la víctima, de 68 años, cortó la parte inferior del tronco y le puso un soporte para evitar que cayera por el lado en el que él se encontraba. Los cálculos le fallaron y el tronco le cayó en la cara y se la desfiguró tanto que también le quitó la vida.



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