Opinión | 12:00 AM, 2021-10-13 | Redacción

Doing Business

Por: Rafael Negrete Quintero
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El papel todo lo aguanta, es un dicho popular en Colombia. Un país al que le encantan las comisiones que producen informes, los informes que producen esas comisiones y las encuestas que perfilan candidatos y dirimen controversias políticas. Papel y más papel. Algunos más creíbles que otros sin duda, pero no menos infalibles. Un informe anual, muy bien ponderado en nuestro país por varios años, supuestamente resultó manipulado por miembros de la entidad que hacía el reporte. Se trata del "Doing Business", hecho por nada más y nada menos que el Banco Mundial.   

Creado en el año 2004 medía la facilidad para hacer negocios en 190 países del mundo y en algunas ciudades. Era referente para decidir dónde invertir y para asignar recursos de crédito por parte de las entidades multilaterales. En nuestro país fue además el hijo predilecto de las facultades de administración de muchas universidades y herramienta esencial de algunos burgomaestres que buscaron mejorar el clima de los negocios en algunas capitales. 

Pues resulta y acontece que a China no le gustó la posición en la que salió ubicada en el año 2017 y en la discusión que se realizó sobre la capitalización del banco, y valiéndose de su influencia (iba a ser gran aportante) al parecer indujo a las directivas bancarias a manipular los datos para que el país no descendiera en posiciones del ranking. Esto a través de darle mayor ponderación a los rubros en que China mejoraba. Dentro de los funcionarios involucrados en el escándalo está Kristalina Georgieva, actual presidente del Fondo Monetario Internacional. 

Lástima lo ocurrido, porque ayuda a esas teorías conspiretas que señalan que todo es manipulado con fines oscuros y porque da al traste con un informe que en efecto tenía la capacidad de influir para mejorar. El asunto es que se confió tanto en la infalibilidad del informe que muchos lo tomaron como su único norte y resultó que los esfuerzos hechos apuntaban a mejorar la métrica del papel (lo que más moviera el índice) en vez de tratar de solucionar muchos de los problemas que en verdad afectaban el clima de los negocios.   

Un poco más de énfasis en la realidad serviría para contrarrestar nuestros impulsos notariales. Estamos de acuerdo con que las comisiones, los informes y las encuestas son importantes en algunos casos, pero no deberían terminar convirtiéndose en un fin en sí mismas. La respuesta a muchas cosas está un poco más en la calle y menos en las torres de marfil. En últimas bastaba consultarlas para darse cuenta lo que allí dicen cuando se paga por un servicio. ¿Qué quiere que le ponga patrón?

Puntazo: Al cierre de esta columna Georgieva fue ratificada por el FMI, pero el informe Doing Business se canceló indefinidamente. Saque usted sus propias conclusiones. 


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