Vida Hoy | 12:00 AM, 2022-05-15 | Redacción

El 'profe' Villalobos: toda una vida dedicada a la docencia

Dentro del Mariscal Sucre ha sido coordinador académico, sin embargo, como más se le recuerda es en su faceta de docente. Los que tuvimos el privilegio de tenerlo como profesor hemos disfrutado sus paseos por la historia. Son varias las generaciones en las que Villalobos ha despertado el interés por conocer otras culturas y por descubrir el mundo que hay más allá de las paredes del colegio.
El 'profe'  Villalobos: toda una vida dedicada a la docencia
Foto:Archivo privado
Por: Redacción El Meridiano
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La labor de enseñar y formar profesionales íntegros es algo que siempre debemos agradecerle a los maestros. Su rol en la humanidad es tan fundamental que aprovechamos esta fecha para exaltar y honrar su crucial labor.  En el proceso de formación, hay unos que se convierten en nuestros superhéroes porque el vínculo con ellos es único y especial.  

Hoy en el día del maestro queremos hacer un homenaje a uno de ellos, con un texto de José Armando Benítez Tuirán.

Alberto Villalobos Dauder es uno de esos seres excepcionales que han dedicado prácticamente toda su vida a la enseñanza. El profesor Villalobos, como suele llamarlo cariñosamente todo el que lo conoce, encontró en el desempeño de su vida laboral combinar su pasión por la docencia con otra de sus predilecciones; la actividad sindical.

El profe Villalobos se vinculó al magisterio en 1979 y al año siguiente ya hacía parte de la directiva central de la Asociación de Profesores de Secundaria de Córdoba (APROSEC). De allí pasó a Ademacor, hasta que en 1988 hizo parte del comité ejecutivo de Fecode durante 5 años. Hasta 2013 fue directivo de Ademacor para pasar a la subdirectiva departamental de la CUT.

Pero Villalobos Dauder no solo ha sido un dirigente gremial y activista que ha dado luchas por los derechos del magisterio y por la defensa de la educación pública, sino que además ha sido un gran profesor.

Nació por el año 1952 en Magangué, donde se graduó como bachiller del Liceo Joaquín Vélez. Luego obtuvo la Licenciatura en Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja. Más adelante se convertiría en especialista en Pedagogía y Didáctica de la Universidad Ciego de Ávila de Cuba.

En su vida como docente trabajo en el Liceo Santo Domingo de Tunja, Boyacá, en el Colegio Nacional Pinillos de Mompós, Bolívar y en la Universidad Antonio Nariño. Pero la mayoría de su carrera la desarrolló en la Institución Educativa Mariscal Sucre de Buenavista Córdoba.

Y es que el profe Villalobos llegó a Buenavista en 1979 y se radicó con su esposa, la también licenciada María Antonia Granados. De esa unión nacieron tres hijos: Jorge Eliecer, Alberto Mario y Laura victoria.

El profesor Villalobos ha sido parte activa de la vida buenavistera. Promovió el concurso para seleccionar la bandera y el escudo del municipio, impulsó el proceso para que en Buenavista hubiera bachillerato completo, así como la sección nocturna para adultos.

Dentro del Mariscal Sucre ha sido coordinador académico, sin embargo, como más se le recuerda es en su faceta de docente. Los que tuvimos el privilegio de tenerlo como profesor hemos disfrutado sus paseos por la historia. Son varias las generaciones en las que Villalobos ha despertado el interés por conocer otras culturas y por descubrir el mundo que hay más allá de las paredes del colegio.

Alberto Villalobos se ha desempeñado como conferencista sobre política educativa en escenarios locales, nacionales e internacionales, dejando en alto el nombre de Buenavista. No obstante, el mejor y más valioso legado que deja su vida como docente es su imprenta en la vida de varias generaciones que aprendieron de él, no solo conocimientos académicos, sino enseñanzas de vida. Porque el profe Villalobos ha llevado una vida ejemplar. Ha sido uno de esos buenavisteros (porque se lo robamos a Magangué), que ha predicado con el ejemplo, valores tan importantes como: la seriedad, la responsabilidad, la honestidad y el amor por lo nuestro.

Detrás del hombre intelectual, amante de la literatura, declamador y poeta, hay un salsómano empedernido. Un hombre sabrosón, que contagia alegría con su característica manera de hablar. Un bacán que todos respetan y quieren. Un man que se ganó el corazón de los buenavisteros por siempre.

El mes pasado Alberto Villalobos dejó de ser docente. Su actividad laboral culminó y fue despedido en un emotivo acto por las directivas del colegio, los trabajadores y sus compañeros docentes. Pero Alberto Eliecer, no dejará nunca de ser el profe. Será el profesor Villalobos por siempre. Aunque ahora se dedique a consentir a sus nietos y a descansar en su hogar. Esperamos que ahora que tiene más tiempo dedique parte de él, a la poesía. 

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