Montería | 08:45 AM, 2021-11-17 | Montería

Ernesto Guevara, un ganador de mil batallas

Cuando el pequeño salió de la placenta de su madre cayó de cabeza al suelo, no murió pero quedó con daños cerebrales de por vida.
María Victoria Morelo le entregó su juventud y vida a Ernesto desde que este tenía 8 días de nacido.
María Victoria Morelo le entregó su juventud y vida a Ernesto desde que este tenía 8 días de nacido.
Foto:El Meridiano
Por: Rafael Anzoategui Lozano
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Por: Rafael Anzoátegui.

Cuando, a sus 30 años de edad, María Victoria Morelo Berrocal (hoy tiene 65 años) recibió de 8 días de nacido en el barrio Edmundo López, de Montería, a un bebé con la piel pegada a sus frágiles huesos, jamás se imaginó que su vida le daría un vuelco.

Era Ernesto Antonio Guevera Morelo (hoy de 35 años, quien lleva los apellidos de María Victoria)  hijo biológico de Nancy Escobar, madre de dos niñas hace ya más de tres décadas. Esta mujer, que era vecina de María Victoria en el mencionado barrio dio a luz a Ernesto Antonio en el baño de su casa, pero lo hizo de una manera particular: de pie. 

Daños irreversibles

Cuando el pequeño salió  de la placenta de su madre cayó de cabeza al suelo, no murió pero quedó con daños cerebrales de por vida. 

Nancy Escobar no se atrevió a llevarlo en busca de atención médica y dejó pasar una semana para entregárselo después a su vecina María Victoria Morelo.

Los médicos le dieron a Ernesto 10 años de existencia, pero siguió luchando, de la mano de María Victoria, sus hijas y esposo, para mantenerse en este mundo. 

Fractura de cráneo

El golpe recibido al impactar contra el piso de cemento le produjo fractura en el cráneo y el desprendimiento del nervio óptico, pero María Victoria lo vino a descubrir  dos meses después cuando ponía a Ernesto a ‘coger el sol mañanero’, como es la costumbre. 

Por el sol

“Yo notaba que no movía los ojitos a pesar de la claridad del día. Le comenté a mi esposo y dijo que eran cosas mías hasta que lo vio un especialista quien confirmó la ceguera. En Medellín lo ratificaron y a la vez descubrieron que el niño tenía la fractura en la cabeza. Me interrogaron y les conté que una vecina me lo había entregado en adopción. En vista de la situación hice el trámite legal  y me quedé con él”, explicó María Victoria a EL PROPIO

Sin perder la esperanza de que Ernesto recobrara la vista, María Morelo lo llevó dos veces a Bogotá en busca de un mejor especialista pero todos le dijeron lo mismo.  

Ya resignada se dedicó de lleno con sus dos hijas y esposo a criarlo. Mientras María Victoria trabajaba las niñas se turnaban (mañana y tarde) cuando llegaban de sus colegios. 

Ernesto es un asiduo radio escucha de la emisora Olimpica y le encanta la champeta, pero africana. 

Su jugador favorito es el ‘Tigre’ Falcao y su equipo del alma es Juguares, a quien le narra los goles de sus jugadores. 

Uno de los sueños de Ernesto es conocer el mar y espera que algún monteriano le pueda conceder ese regalo.

Además, este ganador de mil batallas, requiere cambiar su silla de ruedas neurológica pequeña por una más amplia.  Y es que cuando obtuvieron este elemento, Ernesto estaba más chico, pero ya se creció. 

Si hay alguien que pueda hacer este arreglo se puede comunicar al 312-685 06 41.     

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