Opinión | 12:00 AM, 2021-07-22 | Redacción

Ilusión monetaria

Por: Fernando Negrete Montes
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Es común oír decir a una persona que "la plata está hecha, lo que hay que hacer es buscarla", pues no, la “plata” no está hecha y hay que hacerla, es decir, producirla o trabajarla. La ilusión monetaria está relacionada con la inflación y los conceptos nominal y real. El primero es el dinero que una persona recibe por su trabajo, mientras que lo real mide el poder adquisitivo del ingreso monetario descontada la variación de los precios. Una persona sufre de ilusión monetaria cuando solo mira su cantidad de dinero, nominal, sin valorar si en términos reales es más o menos que el inicial.

A raíz de las medidas para reactivar la economía, se escuchan voces reclamando por créditos billonarios del banco emisor al gobierno nacional y no endeudarse, para darle un "estartazo" a la actividad económica. Revive la polémica de si el dinero es neutral en la economía o no. Este asunto fue resuelto cuando la inflación y el desempleo postraron la economía mundial en los años 70 del siglo XX.

¿Cuánto dinero debe haber en circulación? Lo necesario para atender la actividad económica medida por el Producto Interno Bruto, si emitimos más de lo producido, empieza a perder valor la moneda, aparece la inflación y el gobierno está haciéndole trampa a la sociedad, porque saca un billete que dice 100 mil y, realmente, no vale todo eso.

Que esto lo hacen los países desarrollados y lo recomendó Keynes en la crisis del 30 del siglo pasado y se utilizó en la reconstrucción de Europa y en la actual pandemia. Cada nación vivirá sus consecuencias dependiendo de la fortaleza de sus instituciones y su economía, pero en un país con un vecindario que probó esto y se subsumió en una profunda crisis e internamente, con un malestar social y una población en la informalidad, tirarle un "baloto" es la mayor irresponsabilidad. 

En el hipotético crédito emisión, una parte significativa irá a atender las carencias de la población recogidas en los subsidios existentes y en nuevos que, por la ilusión monetaria, irán de forma inmediata al gasto y al poco tiempo, nuevamente hay que emitir para mantener el flujo y este fenómeno hiperinflacionario, llevará a una situación peor a la de partida.

La salida es la inversión y la generación de empleo, la producción de riqueza, y seguir creciendo para que cada colombiano produzca lo que requiere y aún más, para salir de la difícil situación y diga adiós a los subsidios permanentes que son sinónimo de pobreza. 

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