Opinión | 12:00 AM, 2022-01-13 | Sincelejo

La política en el siglo XXI

La política en el siglo XXI
Foto:Cortesía.
Por: FRANCISCO CUELLO DUARTE
Síguenos en google news
La política es tan vieja como la humanidad misma, especialmente en su proceso de socialización, pues como dice Aristóteles, el hombre es un ser naturalmente sociable, por sus características y necesidad de subsistencia.  Cuando el hombre prehistórico saltó de los árboles al suelo, y de aquí a la caverna para conformar una familia y más tarde la tribu, surge entonces la necesidad de organizarse en grupos, distribuyendo las tareas domésticas e imponiendo la voluntad de unos sobre otros, buscando una mejor protección y bienestar de los suyos.

La política mueve el mundo. Los gobernantes son políticos y llegan a esos cargos a mandar, dirigir, gobernar y a gerenciar el Estado a través del voto popular. La política evoluciona y es dinámica. En los últimos 30 años esa política ha cambiado especialmente con la aparición del internet y de las redes sociales, donde el elector pasó de un simple espectador, sumiso y sin voz, a un actor beligerante, polémico, participante y escurridizo, que no se deja vacunar tan fácilmente con un confuso discurso de un candidato en campaña. El Facebook, por ejemplo, se convirtió en la nueva plaza pública.  Las encuestas marcan la intención del voto convirtiéndose en una herramienta para determinar el mercado de opinión. 

Sin encuestas no hay elecciones. Una encuesta electoral no determina el resultado de una elección, pero si puede influir sobre la intención del elector, especialmente respecto al candidato que va ocupando el primer lugar, pues la característica del pueblo influenciado por los medios es apuntarle al candidato ganador.  Por tanto, ya no se puede seguir haciendo la campaña en forma tradicional, pintando paredes, con un perifoneo y un jingle ensordecedor que no ilustra al elector sobre el mensaje del candidato. La cosa es con marketing político moderno, término que viene del vocablo inglés “market”, que significa mercado. El marketing investiga el comportamiento del elector, aporta la información sobre cuáles son sus preferencias y qué quiere la comunidad. 

Además, hay que meterle storytelling (el arte de contar historias) y video- política para convencer. 
Lo curioso es que todavía hay candidatos sin perfil, sin programa de gobierno y con resabios, aspirando ganar las elecciones solo porque tienen mucho dinero y haciendo lo mismo que los otros. La fórmula de una campaña electoral exitosa= liderazgo + dinero + estrategia. 

Powered by Sindyk Content
Arriba