Opinión | 12:00 AM, 2021-06-10 | Redacción

#rePUTAción

Por: Iván Cancino
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Los abogados penalistas llevamos tiempo aguantando insultos, críticas, apodos e investigaciones de todo tipo por el simple ejercicio de la profesión.

Por supuesto que como todos estamos sujetos al escarnio público y, entre más público sea el caso y más pública la actuación del abogado, mayor será la exposición, el deber de tolerancia y respeto por el derecho a la expresión de cualquier colombiano, a la parodia, a la caricatura e incluso, porque no, al insulto, debe ser mayor.

No solo de halagos vive el hombre, eso sí, pero el que haga caso a insultos y halagos para dirigir su vida, estará destinado al fracaso. 

Se nos critica por defender a "paramilitares", "narcos", "estafadores", "mamertos", "fachos" y "enriquecernos" por ejercer esas defensas, en otras palabras por osar cobrar por el trabajo.

Lo que llama poderosamente la atención es que parece ser que la única profesión donde cobrar es mal visto, en todas las demás parece pasar desapercibido ese hecho: no he visto que digan que el dentista de narcos, el médico de delincuentes o el arquitecto de la mafia no deberían cobrar por su servicio, y mejor así, porque el ejercicio de ninguna profesión debe cuestionarse por ese simple motivo. 

Por eso cada vez que me hacen tendencia, trato de no contestar para respetar ese derecho a la libertad de expresión, pero me llamó poderosamente la atención un trino del espectacular actor Ernesto Benjumea, actor que veo, sigo, admiro y advierto que mi concepto de él como profesional nada cambia con esta columna.

El trino del que hablo es una respuesta a uno mío en donde, como siempre, defiendo mi derecho y de todos los penalistas a defender las garantías de los procesados, dice que me he enriquecido defendiendo paramilitares y asesinos.

Pocos de mis clientes han sido procesados por esos delitos y solo he tenido una condena por alguno de ellos cuando he ejercido la defensa, sin embargo la defensa se hace a quien cada abogado quiera, respeto su opinión de mí, lo que sí me es extraño es que acaso cuando Ernesto Benjumea como actor representó a Melquiades Soler alias Penumbra carcelero de un grupo guerrillero, a Antonio Sandoval en La Mariposa o al  lúgubre Genaro Estrella en El Chapo ¿lo hizo gratis? 

No, se “enriqueció” representando delincuentes y criminales, esos si confesos.

Espero que haya cobrado y bien, porque su trabajo vale y cuando es de lo mejores vale más, eso aplica para cualquier profesión, antes de criticar es mejor mirar la paja en ojo propio que ojo ajeno, para sobre todo cuidar la rePUTAción que tanto le importa al excelente actor, ha sido digno sucesor de su padre, al igual que yo, así a muchos les duela y les carcoma la cochina envidia.


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